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Culo
de madre y muy señor mío, es el que tiene la vecina, la madre
de mi mejor amigo. Amigo mío, ¡qué culo! Helenio, mi amigo,
es un tío simpático y bromista que siempre está de cachondeo,
¡vamos, que nunca sabes si habla en serio o de broma! Ayer lo
encontré en la calle cuando muy temprano, iba a la panadería a
comprar lo que más suele haber en esos establecimientos, ¡pan!
Le saludé y como amigo que soy amablemente le pregunté:
-¡Hola
Helenio! ¿Cómo te encuentras hoy?
-No
lo sé, todavía estoy perdido. Desde que el otro día fui a
pasear en bicicleta por el campo no he vuelto a ser el mismo.
-¿Qué
es lo que te ocurrió en el campo?
-Es
una tontería Abel, vi dos conejos que hacían el amor en medio
del camino, ¡qué desvergonzados! Eso me impactó, cuando llegué
a casa, mi madre estaba haciendo la comida en la cocina, que es
en el sitio donde se debe de hacer la comida y me fijé en su
apetecible culo, el caso es que me acordé de los conejos y le
hice lo mismo. Mi madre reaccionó como tiene que reaccionar una
madre en esos casos.
-¿Cómo
reaccionó Helenio?
-Amigo,
mejor no te lo cuento, que luego te ríes durante semanas de mí.
-¡Venga
hombre, no me dejes así!
-Bueno...
te lo explico pero es largo, ¡espero que tengas tiempo! Como tú
muy bien sabes, los conejos son unos animalitos muy simpáticos,
que cuando están en libertad corren como las libres, ¡sin
serlo! Pero no es de la rapidez de desplazamiento de lo que te
quiero informar, es de la velocidad que tienen para copular...
¡ostras! me parece que me he ido por los cerros de Úbeda, tú
lo que querías saber es que me hizo mi madre cuando le quise
montar como si de una coneja se tratara. ¡Ahí va! Mi querida
madre dio un grito, se volvió y con su rodilla me dio un golpe
donde más duelen los golpes. Mis testículos se acordaron de
los simpáticos conejitos y de la madre de mi madre, ¡pero eso
sí, mentalmente! Que no era el caso volver a recibir otra
caricia. ¡Todavía me duele!
-¿Cómo
se te ocurre hacerle eso a tu madre? Una madre es una cosa
sagrada a la que hay que respetar y querer.
-¿Eso
es lo que yo quería, quererla? Pero por lo visto ella se creía
que le quería dar por el culo.
Helenio
es un bruto de mucho cuidado, estuvimos unos minutos de puro
cachondeo y quedamos en vernos por la tarde en su casa.
Así
lo hicimos, cuando llegué a su domicilio y toqué al timbre en
lugar de salir Helenio para abrir la puerta salió su madre
envuelta en una toalla de baño ya que se acababa de duchar.
-¿Está
Helenio, he quedado con él?
-No,
se ha tenido que ir urgentemente a llevar no sé qué cosa a su
padre. Siéntate en el sofá y mira la tele, ¡no creo que
tarde!
Noelia,
la madre de Helenio desprendía un seductor aroma de mujer recién
bañada, la fragancia fresca del gel utilizado llegaba
agradablemente a mis fosas nasales, y éstas, no sé cómo, ni
por qué, provocaron que mi pene se pusiera erecto. Era extraño,
porque Noelia no es nada del otro mundo, es una mujer entrada en
carnes, con un gran culo, baja y fea. Lo único que tiene
apetecible es que está en la mejor edad de las mujeres, y para
un chico de 18 años como yo, es por lo visto causa de excitación...
No me pude contener, cuando se marchaba en dirección a su
habitación la seguí para verla como se desnudaba. Pero mi
intento fue en vano, entró y cerró la puerta... en ese momento
se escuchó alguien que entraba en la casa, era Helenio que
llegaba de hacer el recado.
-¡Hola
Abel! ¿Hace mucho que esperas?
-Cinco
minutos. –Le dije intentando ocultar mi erección-
Pero
Helenio es un lince que nada más entrar se fijó en mi
entrepierna, el tío para mi sorpresa va i dice:
-¿Has
visto algo en la tele que te ha puesto así, o has visto a mi
madre envuelta en la toalla de baño?
-¿Cómo
sabes lo de la toalla de baño?
Mi
amigo me explicó que su amada madre, llevaba unas semanas muy
rara, que constantemente se duchaba y durante horas andaba por
casa envuelta en esa toalla de baño y sin ninguna ropa
interior... Me dejó sorprendido cuando entre otras cosas me
dijo que tenía un plan para ver a su madre desnuda, y que la
grabaría en vídeo cuando se estuviera bañando, me enseñó la
cámara de vídeo y un orificio que había en el cuarto de baño.
-¿Helenio
ya has llegado? –Gritó Noelia desde la habitación-
-Sí
mamá, ya estoy aquí.
-Ofrécele
algo de merendar a tu amigo, yo estoy ocupada, ¡voy a darme una
ducha!
Aunque
lo que queríamos hacer estaba mal, aquella era la ocasión para
filmar a Noelia desnuda. Situamos la cámara en el orificio para
tal fin y pulsamos rec. Durante más de veinte minutos estuvo la
cámara filmando y nosotros viendo las escenas de
Noelia masturbándose a placer introduciéndose un enorme
vibrador por el
culo, que por cierto le entraba con una facilidad pasmosa, hecho
que denotaba hábito en hacerlo. Aquellas escenas vistas tras el
visor de la cámara nos pusieron tan excitados que terminamos
masturbándonos el uno frente al otro pensando en ese hermoso e
insatisfecho culo.
Terminamos
eyaculando y salimos con urgencia del trastero donde estábamos,
dejando allí las pruebas de nuestra excitación. Fuimos a la
sala de estar y allí esperamos a que hiciera aparición Noelia
envuelta con la toalla y su fresca fragancia... se sentó
despreocupada, justo en el sillón que tienen delante del sofá.
Nuestra visión de su entrepierna era nítida, pero debido al
contacto de los muslos, no pudimos ver su vulva... pero eso duró
simplemente unos momentos, porque pasado el tiempo que duró en
secarse, se despojó de la toalla y poniéndose en pie dijo:
¿Quién
será el primero en darme por el culo?
Helenio
la miraba con ojos como platos y naturalmente sorprendido, no
había para menos, su madre estaba allí en pié ofreciéndose a
su hijo y su mejor amigo. De buena gana yo me hubiera ofrecido
para ser el primero, pero estaba tan cortado, que las palabras
quedaron presas en mi interior.
-Seré
yo mamá. ¿Tienes condones? –Dijo Helenio titubeando-
-No,
si te da asco deja Abel que me la meta-
No
dijo nada más... En el sofá se puso en posición de cuatro
patas irguiendo el culo dejándolo a disposición de la polla
16 centímetros
de su hijo, que sin dudarlo arremetió contra su madre metiéndole
con suma facilidad el pene hasta el fondo... no tardó más de 1
minuto en correrse, dejándole el culo bien lubricado para mí,
pero antes de terminar quiso acariciarle el coño y Noelia Gritó:
-¿Qué
haces? nada de tocar, limítate a darme por el culo que es lo único
que me satisface.
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