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Por
ser uno de los contratiempos que todo el mundo puede tener alguna
vez en la vida -¿quién no ha vomitado tras una comilona de
infarto?-, mi abuela sabía una impresionante colección de remedios
que le servían para dar consejo a quienes se encontraban en esta
molesta situación.
NUEZ
MOSCADA EN AGUA
Además
de recomendarle que no comiera nada sólido, mi abuela le sugería
que tomara un buen vaso de agua caliente aderezado con una...
pizca
de nuez moscada, que tiene un fuerte poder para disminuir los
vómitos y hasta la diarrea. Si no te gusta el sabor de este fruto,
puedes tomar un vaso de agua templada con una pizca de clavo de
especia en polvo, que produce efectos similares. Tómalo sólo las
veces necesarias (evitar embarazadas y personas alérgicas).
ZUMOS,
PERO DILUIDOS
Por
supuesto, tomar zumos de frutas será una decisión muy acertada
para aliviar los estómagos irritados, pero siempre que se diluyan
al 50% en agua mineral tibia.
MÁS
SUAVE QUE EL GINSENG
Para
aliviar los vómitos, mi abuela también insistía en las
propiedades beneficiosas de la codonopsis (dang shen chino), una
planta muy similar al ginseng, pero más suave. Es conveniente
ingerir una infusión cada cuatro horas hasta que cesen los
vómitos, pero no debe tomarse más de dos días.
INFUSIÓN
PARA AFECCIONES NERVIOSAS:
A una taza de agua hirviendo
añadir una cucharada de cabezuelas de manzanilla romana, dejar
reposar al menos una hora antes de tomar. Es adecuado contra
jaquecas, vómitos nerviosos y neuralgias.
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